domingo, 23 de febrero de 2020

Ron gotel


No sé si este es el nombre real de la bebida, pero mientras comentaba con la vieja amiga  Ángela González acerca de las mañanas de San Juan, ella me explicó que en su barrio de El Almirante, en las afueras  de Bayamo hacían esa celebración de un modo que a mí me pareció sui generis.
Cuenta Angelita que cada 24 de junio sus padres los llamaban a ella y sus hermanos a las cinco de la madrugada, pues a esa hora pasaba una vecina que los cuidaría hasta que  llegara el resto de la familia y  partían hacia las márgenes del río Bayamo a celebrar el San Juan.
Allí sus mayores llevaban toda clase de golosinas  y otras por preparar, los varones pescaban en el río y mientras se freían los pescados, los chapuzones en las aguas, calenticas a esa hora, parecían no tener fin.

domingo, 16 de febrero de 2020

Admirar con rabia


Todo lo que suceda entre el suelo y el firmamento cubanos tiene inmediata repercusión en el mundo, siempre ha sido así, para bien o para mal.
Pero, desde 1959 las transnacionales de la información opacan los  grandes logros de la medicina,  cultura,  deporte, turismo y otras esferas  de la vida nacional,  los ocultan, minimizan  o fabrican preeminencia artificial  a sucesos irrelevantes, para restar brillo a nuestros éxitos. No es paranoia, hablamos con toda propiedad, una mirada  retroactiva de 60 años lo confirma.
Con  nuestras desgracias sí hacen el pan, por ejemplo: si pasa un ciclón por zonas agrícolas de Baracoa u  hoteles en los cayos y arrasa, o si un tornado  prácticamente borra  sectores de tres municipios de la capital  hacen fiesta, nunca hablarán de los esfuerzos estatales para resarcir daños materiales y espirituales. ¡No, qué va!   

domingo, 9 de febrero de 2020

Nada no, ¡todo!

Mi padre gozaba de una erudición empírica para respetar, aunque esto parezca un contrasentido. En lo tocante a la Historia de Cuba, leía y analizaba todo material que le cayera a mano y qué bien sabía emplear sus saberes.
En literatura repasaba lo mismo prosa que verso y en este último lo hacía en alta voz que a veces se entrecortaba por la emoción que le ponía, sugerida por el texto… recuerdo esas lecturas mañaneras de domingo y las veces que  recordaba al mexicano Manuel Flores, amigo de Martí, con sus Pasionarias.
Le gustaba usar bien el idioma; la ortografía era el fuerte de  Rey Morales, quizás por eso ganó  un concurso nacional de  la disciplina instituido en 1961 por la Enseñanza obrero campesina.
Así nuestra familia conoció Varadero y su hotel Internacional, desde entonces un lujo.
No toleraba que la gente hablara mal a su alrededor y si no podía corregir el error se revolvía inquieto pero… tenía él  una muletilla era una especie de remache ¿tú  sabes? ¡Pero quien lo criticaba! Era autoritario y firme.
Con los años encontré esa muletilla en angloparlantes: Do yo know simplificado en You know, You know, You know ,You know…
Hay quien bombardea a su interlocutor con un ¿tú me entiendes? que puede incluso ofender  por la duda implícita de la inteligencia de la contraparte.
Pero hay una reiteración irritante el pronombre indefinido NADA como un trampolín  para responder a interrogantes y esa palabra niega todo lo bueno que pudiera expresarse.
Lo vemos o escuchamos en un deportista famoso, en una actriz joven, pero ya consagrada o en proceso de ello, un intelectual renombrado…
-¿Qué representa este quinquenio para su carrera deportiva?
- ¡Nada! concluyó exitosamente mi preparación para los centroamericanos, panamericanos y mundiales y ya estoy clasificado para la venidera olimpiada.
¿¡!?
¿Nada o todo?  ¿la gran cantidad de logros esbozados  representa acaso una nimiedad?, claro que no, pero  el entrevistado se deja llevar por la costumbre o la moda que incomoda.
¿O es que no se hizo un adecuado  trabajo de mesa?
Urge ser más cuidadosos por parte de las instituciones, por la propia persona y las cadenas u emisoras  pues  hay trayectorias dignas del mayor respeto que pueden verse ensombrecidas cuando una persona cabal  desbarata con su expresión lo bueno que ha hecho con sus músculos o intelecto.

domingo, 2 de febrero de 2020

La inserción en las redes sociales, ¿buena o nociva?



La inclusión de nuevos usuarios de  las redes sociales entraña riesgos de toda índole, esa telaraña tiende  múltiples trampas a quienes acuden a ellas como insectos golosos.
El internauta cubano afronta aún mayores retos para navegar  por ese entramado  por cuanto muchos son nuevos nuevos; otros relativamente también lo son, por eso ante la masividad del acceso criollo a las redes sociales  hace ya unos cuantos meses hay que estar siempre alertas, pero sin ver fantasmas.

También la desventaja tecnológica que muy muy lentamente va desapareciendo.

lunes, 27 de enero de 2020

Cerdos de piel negra ¿retomar un filón olvidado?

 Tomada de Internet

José Fernández Prieto, “Pepe”, descendiente de   gallegos y suegro de uno de mis más entrañables amigos, manejó con acierto  durante décadas  varias parcelas de café que más tarde devinieron una finca de crianza.
¿Una finca de crianza? me asombré al conocer esa denominación y me explicaron que era una hacienda  de ganado de diverso tipo para consumir y para vender y aunque representaba un trabajo considerable “daba para vivir” ,como aseguraba Pepe con su grave voz de lentas cadencias.
En unas tres  caballerías de tierra en el cuartón Limones, de Buey Arriba, cultivaba las viandas que  dan la montaña, especialmente malanga, ñame, plátano en muchas variedades,  y frutales de todo tipo, como acostumbraban a hacer los productores serranos.